martes, 10 de mayo de 2016

Me sienta mal la leche ¿Qué soy alérgico o intolerante?



Los alimentos son sustancias ajenas a nuestro organismo que nos proporcionan además de nutrientes, satisfacción y sensaciones gratificantes. Si podemos destacar un alimento, siendo mamíferos, no es de extrañar que hagamos lo propio con el primero que está presente en nuestra alimentación: la leche.  Posteriormente, la leche de otras especies (como la de la vaca) puede sustituirla. En general, la respuesta normal de nuestro sistema inmunitario frente a los alimentos es la tolerancia y ello ha condicionado que dispongamos de un amplio catálogo alimentario el cual ha permitido a la especie humana adaptarse a todos los rincones de nuestro planeta.

Y llegados a este punto debemos conocer que existen personas a las que la leche les produce problemas. 

Unos, intolerantes a la lactosa, porque no tienen suficiente enzima (lactasa) en el intestino delgado y por lo tanto son incapaces de romper el azúcar de la leche (lactosa). Cuando no se puede digerir la lactosa, esta pasa al intestino grueso y allí es descompuesta por las bacterias de la flora intestinal, generando las sustancias de desecho como el Hidrógeno (H2), anhídrido carbónico (CO2), metano (CH4) y ácidos grasos de cadena corta que provocan: hinchazón abdominal, dolores, diarrea, etc... Este es un problema muy frecuente, a nivel mundial existen más cantidad de intolerantes a la lactosa que tolerantes. En el mundo occidental, aproximadamente el 65% de la población tiene intolerancia a la lactosa. En España, entre el 19% y el 28% de la población pero, sin duda alguna, el porcentaje más elevado de personas con intolerancia a la lactosa se observa en ciertos países de África, donde alcanza hasta un 80% de la población, y también Asia, donde más del 95% de la población podría presentar esta alteración. Si eres "intolerante" puedes obtener más información en ADILAC: Asociación de intolerantes a la lactosa España


Otros, con alergia a la leche, en realidad alérgicos las proteínas de la leche de vaca (caseina, beta-lacto-globulina,  alfa-lacto-albúmina). Una reacción alérgica se puede presentar sólo ante una proteina. Esto significa que el sistema inmunitario responde de forma desorbitada con la aparición de efectos nocivos e indeseados ante la presencia de estas proteinas o "cachitos" (epitopos) de ellas. La verdad es que este problema es menos frecuente, aproximadamente le ocurre a un 2 y 4% de la población. Ocupa un meritorio tercer lugar en las alérgias alimentarias trás la alergia al huevo y al pescado.

Para la respuesta alérgica se necesitan tres momentos o fases: primero el organismo debe reconocer las proteínas de la leche como algo extraño; en una segunda fase, se produce una respuesta del sistema inmunitario con producción de anticuerpos IgE (responsables de la hipersensibilidad inmediata) y, ante una nueva exposición a las proteínas de la leche de vaca, las IgE liberan mediadores que producirán síntomas que pueden ser leves o muy graves y afectar a uno o varios sistemas a la vez. Pueden ser cutáneos (urticaria, angioedema), respiratorios (rinoconjuntivitis, broncoespasmo),  gastro-intestinales agudos o incluso anafilaxia.

La alergia a las proteinas de la leche de vaca suele desaparecer en la mayoría de los casos (80% antes de los 5 años), tras un período de dieta correcta, lo que permite más adelante tomar leche y toda clase de derivados sin problemas. Si quieres conocer más sobre ella consulta a AEPNAA: Asociación española de personas con alergia a alimentos y latex.

Resumiendo diferencias:

INTOLERANCIA A LA LACTOSA
ALERGIA A LA PROTEINA DE LA LECHE
ORIGEN
Deficiencia enzimática (lactasa)
Reacción inmunológica
CAUSA
Azúcar natural que tiene la leche (lactosa)
Proteínas lácteas
SÏNTOMAS
Diarrea, gas, hinchazón
Eczema, diarrea, anafilaxis
POBLACIÓN
Sobre todo adultos
Básicamente infantil
TRATAMIENTO
Eliminación de la lactosa de la dieta
Fórmulas infantiles para la alimentación

Como sus causas son diferentes (contenido en azúcar o en proteínas) podríamos decir que la intolerancia podría tener diferente grado de afectación o molestias según el lácteo ingerido tenga más o menos lactosa: más molestias con la leche (5 g), algo menos con el yogur (3,2 g) y mucho menos con el queso (0,5 g). Sin embargo, el contenido de proteínas en la leche tendría una concentración inversa: mayor en los quesos (25 g), algo menor en los yogures (10 g) y menos en la leche (3,4 g), pero lamentablemente una alergia es una alergía y la capacidad de reacción del organismo se puede producir aún existiendo poca cantidad de proteina.

Como veis no se debe dejar sin estudiar un "me/le sienta mal la leche" porque no es lo mismo ser "intolerante a la leche" que ser (de verdad) "alérgico a la leche".


Y hablando de alergias alimentarias, quiero recordaros este interesante proyecto para recoger información relacionada. Se trata de una plataforma (web y móvil) para registrar/notificar reacciones alérgicas en la comunidad que tiene por objeto de conocer la frecuencia de las reacciones a los alimentos en tiempo casi real en 7 países europeos (Irlanda, Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, España y Polonia). 
Para participar en este estudio, sólo hace falta cumplimentar este cuestionario online cada vez que una persona o su hijo/a sufra una reacción alérgica a un alimento (tanto alimentos pre-envasados como los servidos en establecimientos de restauración y los preparados en casa) por leve que sea.

Esta iniciativa se ha llevado a cabo como parte de un proyecto financiado por la Unión Europea de 2013 a 2017, llamado "Enfoques Integrados para la Gestión de los Alérgenos Alimentarios y el Riesgo de Alergia (iFAAM)".

1 comentario:

  1. Hola, como estan? les felicito por el articulo, muy bueno.

    Aprovecho para dejarles, el tratamiento para las alergias: http://estumedicina.info/mas/tratamiento-de-las-alergias/ espero que les guste, ya me comentais, un saludo

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