jueves, 7 de septiembre de 2017

Una salsa sabrosa y saludable: el sofrito


Nadie debe dudar que el descubrimiento de América, con sus luces y muchas sombras, tuvo gran repercusión en nuestra forma de alimentarnos y que su herencia ha contribuido a que disfrutemos de un buen grado de salud. A una u otra orilla del Atlántico, todos nos enriquecimos con nuevos alimentos y bebidas y la cocina de ambos continentes sufrió una importante transformación marcando, el cambio al siglo XVI, un antes y un después en el repertorio culinario tradicional. Actualmente no se concibe el recetario de nuestro país sin referencias al tomate, la patata, las alubias, el maíz, el calabacín, el pimiento o el chocolate por poner algunos ejemplos. Sin ellos no tendríamos algunas joyas gastronómicas como el gazpacho andaluz, las patatas a la riojana, la fabada asturiana o el pisto manchego.

Una buena fusión intercontinental se produjo cuando uno de estos alimentos, el tomate, se cruzó con el aceite de oliva. Bien en crudo, ensaladas y gazpacho, bien frito como es el caso del sofrito. No deja de sorprender las propiedades que reúne este maridaje para "conjurar" algunos problemas de salud y dos estudios, publicados en los últimos años, nos explican las bondades de los sofritos.

Pero ¿qué es sofreír?
Llamamos sofrito a los alimentos que freímos ligeramente (sofreímos) con aceite de oliva virgen. El sofrito es la base fundamental de muchos platos de la cocina mediterránea. Casi no hay guiso sin sofrito. 

La técnica es sencilla. Se pone a calentar una sartén, cazuela o puchero con un generoso chorro de aceite de oliva virgen (extra), se echa la cebolla picadita y cuando empiece a dorarse, se añade el tomate cortado a dados pequeños. Se debe remover de vez en cuando. A esta base se le puede añadir ajo, pimiento verde o rojo, puerro, zanahoria, etc. Los ingredientes se añaden por orden de durezapor ejemplo primero incorporamos la cebolla y después ajo, pimientos y/o zanahorias para acabar con los ingredientes que suelten más agua y por supuesto, el tomate. El sofrito se puede enriquecer con distintos condimentos como hierbas aromáticas que se añadirán el último momento. Dos últimos consejos, no os excedáis con las especias y, con lo que hoy conocemos, cocinad a fuego lento siempre. Mi amiga Marga de Honrubia es toda una especialista en el manejo prolongado del tiempo para sus pistos, deliciosos y muy nutritivos.  

Se sabe que las dietas ricas en polifenoles están asociadas a la prevención de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Y en 2013 un estudio publicado en la revista Food Chemistry, nos desgrana los componentes de referencia del sofrito mediterráneo (tomate, cebolla, aceite y, en algunos casos, ajo) y concluye que el sofrito mediterráneo, tiene una elevada concentración de polifenoles. Si bien el trabajo analizó diez tipos de sofritos comerciales los resultados son extensibles al sofrito casero. Además desvela que los sofritos contienen más polifenoles que los tomates o zumos de tomate ya que la presencia de ajos, aceite o cebollas también aportan polifenoles y que parece existir un efecto sinérgico (potenciador) entre estos ingredientes.

Más recientemente, en 2017, se han publicado en la revista Food Research International, los resultados de un estudio que explora los efectos de sinergia entre los distintos ingredientes que lleva el tradicional sofrito de tomate y sus efectos en la producción de licopenos.

El estudio concluyó que los tiempos de cocción más largos, cercanos a la hora, y la introducción de la cebolla en esta salsa están relacionados con una mayor producción de licopenos (5-Z-licopeno, 9-Z-licopeno y 13-Z-licopeno), beneficiosos por su capacidad antioxidante y sus potenciales beneficios protectores frente al cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

En el, la cebolla demostró ser el ingrediente más interesante en la elaboración del sofrito casero debido a su efecto potenciador sobre la isomerización del licopeno y su uso combinado con un tiempo de procesamiento adecuado (aproximadamente de 60 minutos) puede mejorar la presencia de los carotenoides en los productos derivados del tomate.


Y al tomate, ¿le añadimos azúcar para quitar la acidez?
Muchas salsas de tomate frito y ketchups comerciales presentan cantidades importantes de azúcar que los consumidores ingerimos sin darnos cuenta. Este sabor dulzón disimula (corrige) o modifica el gusto de la salsa. Si quieres conocer más sobre el azúcar que no vemos puedes repasar este post. Pero resulta muy elocuente este ejemplo de sinAzucar.org, esta web es un proyecto artístico que pretende mostrar mediante la fotografía la cantidad de azúcar libre que tienen en su composición muchos de los alimentos que consumimos habitualmente.
En nuestros guisos caseros aunque la mayoría de cocineros recomiendan para que las salsas no resulten ácidas, agregar una cucharadita de azúcar al prepararlas, podemos prescindir tranquila (y saludablemente) del azúcar. Y aunque yo nunca se lo he añadido, si a alguien le molesta esa acidez y desea disimularla, también puede hacerlo añadiendo una pizca de bicarbonato o directamente un poco de zanahoria rallada. ¡Salud!


martes, 29 de agosto de 2017

Estrategias para mantener el peso en el Japón ¿son exportables?


Las estadísticas nos recuerdan que Japón es el país que presenta la mayor esperanza de vida (83,7 años para 2015 según OMS). Sinceramente, en cuanto a longevidad no estamos tan mal, apenas nos saca un año de ventaja (82,8 años). Pero encontramos diferencias cuando analizamos aspectos como algunos determinantes o la continuidad en la asistencia sanitaria que pueden explicarlo. Esta comparación de la OCDE (Health at Glance, 2015) es muy gráfica para sostener ese comentario. Fijaros que cuanto mas cerca esté el punto del "centro" de la diana mejor describe el desempeño del factor considerado y como se observa existen puntos más centrados en la correspondiente al Japón que en la de España
Japon, OCDE-2015

España, OCDE-2015
Desde este punto de vista, nos queda margen de mejora en la continuidad de la asistencia sanitaria ofrecida a personas con una o más enfermedades crónicas, evitando innecesarias admisiones hospitalarias para el asma o la insuficiencia cardiaca congestiva; se podría mejorar la atención de los servicios de emergencia a personas con infarto agudo de miocardio o ictus, incrementando así la supervivencia y, sobre todo un mayor progreso podría lograrse disminuyendo el consumo de tabaco y alcohol, así como la obesidad.

Y llegados aquí es interesante reseñar que entre las diferencias que me llaman la atención está la presencia de la obesidad. Aproximadamente 13 puntos porcentuales nos llevan de ventaja en el porcentaje de la presencia de obesos. Claro que si lo comparamos con las escandalosas cifras (por encima del 30%) de Hungría, Nueva Zelanda, Méjico o Estados Unidos no es para tanto, pero los datos dejan muy clara esta desventaja para nuestro entorno (16,7% en España y 3,7% en el país nipón).

Obesity. Up Date, 2017, OCDE
Ambos países disfrutamos patrones alimentarios ventajosos para la salud. Si bien nosotros presumimos de las bondades de la Dieta Mediterránea, los japoneses pueden hacerlo también de su tradicional modelo alimentario: el Washoku. Una alimentación que reune un variado conjunto de técnicas, conocimientos y tradiciones relacionadas con la preparación y el consumo, basada en el “respeto por la naturaleza” y el uso de ingredientes frescos, de temporada y bajos en grasas, y que suponen, en conjunto, una dieta equilibrada. Dos modelos diferentes pero igualmente reconocidos, que culturalmente fueron declarados a finales de 2013, Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. Y es que sólo existe una adecuada forma de nutrirse pero muchas de alimentarse bien.

Así el whashoku:
Guías alimentarias japonesas
  • aprovecha el sabor de gran variedad de ingredientes. En una isla los sabores de mar y montaña están muy unidos
  • la presencia de la naturaleza en los platos es fundamental. Para cada estación se elige la combinación idónea de comida y platos.
  • la cocina japonesa consiste básicamente en "ichijyu sansai": una sopa y tres platos que son  combinaciones sanas y equilibradas.
  • (declarado por la UNESCO) se centra en la cultura vinculada a la comida y a los eventos, es decir, el patrimonio es la costumbre, como comer osechi en el año nuevo, (o-)sekihan (arroz cocido con judías rojas) en las celebraciones, u ofrecer  hospitalidad a los invitados con el llamado (o)-motenashi.
Pero desde luego hay actuaciones y políticas que deben conocerse para emular, en el caso que se demostrara que son prácticas eficientes en la prevención de sobrepeso. Nosotros tenemos una medida como la Estrategia NAOS ¿y los nipones? 


Lo enmarcan todo en una campaña nacional para la promoción de la salud llamada "Salud Japón 21" y que, en el tema que nos ocupa, propició en 2005 la Ley Shokuiku (What's Shokuiku (food education)?). En japonés, "shoku" significa dieta e "iku" significa crecimiento y educación. Shokuiku se define como "Adquisición de conocimientos sobre alimentos y nutrición y capacidad de tomar las decisiones apropiadas sobre los alimentos a través de diversas experiencias relacionadas con los alimentos, con el fin de desarrollar personas con la habilidad de practicar una dieta saludable". El objetivo de esta ley es aumentar la información de todos los alumnos sobre la cadena alimentaria, así como la procedencia y producción de alimentos, desde preescolar a secundaria. 

Esta ley muestra siete lineas fundamentales: 
1) promoción de Shokuiku en casa
2) la promoción de Shokuiku en las escuelas o guarderías
3) promoción de enfoques para mejorar los hábitos alimenticios en las comunidades
4) la expansión de las actividades de promoción de Shokuiku; 
5) promoción de la interacción entre productores agrícolas y consumidores; 
6) ayudas para la herencia de cultivos alimentarios; 
y 7) estudio e información sobre seguridad alimentaria, nutrición y otros hábitos alimenticios, y promoción del intercambio internacional.

En la escuela promueve medidas tales como: la instauración de menús saludables en colegios e institutos; la contratación de nutricionistas profesionales, que cuentan con formación y habilitación como docentes para dar clases específicas sobre alimentación; y, la promoción de una cultura social alrededor de la comida. Desde pequeños, los japoneses ayudan a preparar y servir la comida en los colegios, manteniendo la idea de que comer es un acto social. 


Por otra parte, desde abril del 2008 la Ley Metabo incorpora la medición anual del contorno de la cintura (entre los 40 y 75 años) en las revisiones anuales de las empresas con el objetivo de reducir el talle de la población en 4 años (hasta 2013) en un 10% y, en los siguientes 7 años, hasta un 25%.



En aquellos casos que la la cintura abdominal supere valores de 85 centímetros en los varones o 89,9 en las mujeres, padezcan un problema de salud relacionado con el aumento del índice de masa corporal o no hayan bajado de peso a lo largo de tres meses, se les recomendará una dieta y cumplir unos consejos de salud. Pero si las empresas no "meten en cintura" a sus trabajadores, serán penalizadas en un plazo de cinco años asumiendo una proporción del coste anual del seguro nacional estatal para personas mayores de 75 años. Así que para evitarlo, hay compañías, que gratifican con regalos o viajes a los empleados que se estrechan el cinturón, otras que los envian a un curso intensivo en dieta y ejercicio. También existen otras que promueven descansos en la jornada laboral para hacer ejercicio y las que cuentan con instalaciones deportivas propias, que los empleados pueden usar durante el descanso de la comida y antes o después del trabajo. O animan a sus empleados a acudir al puesto de trabajo a pie o en bicicleta. Bien que el gobierno, por su parte, se encargue de proporcionar carriles y vías seguras para los ciclistas.

Una movilización intervencionista completa realizada desde el estado. Creo que la implicación de la sociedad es una de las grandes diferencias entre estos dos países ¿no creéis?

martes, 4 de julio de 2017

De palma y palmeros ... Un aceite con mucha polémica?

Seguro que habrá quien piense que "a buenas horas mangas verdes" pero es que llegar los rigores del verano y ponerme a pensar en una palmera, todo ha sido uno. En este curso la palma se la ha llevado el aceite, el aceite de palma por supuesto. Llevamos así una larga temporada oyendo, leyendo y "ajusticiando nutricionalmente" al susodicho y la verdad es que tras tantas afirmaciones me gustaría añadir que el tema es más lineal de lo que parece



Realmente esta grasa lleva mucho tiempo entre nosotros. La hemos visto agazapada y escondida en el epígrafe de ingredientes del etiquetado de los alimentos bajo el disfraz de grasas vegetales. Pero desde el 13 de diciembre del pasado año, al hacerse efectiva la última disposición relativa al Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor, el aceite de palma se ha tenido que presentar en público. Ahora la polémica está servida.


Pero ¿qué es el aceite de palma? Es una grasa vegetal sólida a temperatura ambiente, obtenida a partir de los frutos de la palma africana (Elais guineensis), cuyo perfil en ácidos grasos es el que se observa a continuación:


Comparemos su composición con otras grasas:


A poco que os fijéis, su carga en ácidos grasos saturados es menor que la de coco, mantequilla o cacao y mucho mayor que la existente en el aceite de oliva (el favorito por excelencia) o el de girasol.

Y ¿para qué se usa? Podemos establecer dos escenarios ya que el aceite de palma se puede utilizar como aceite crudo o bien como refinado. 

Aproximadamente la cuarta parte del aceite de palma y aceite de palmiste en todo el mundo se utiliza como aceite crudo y como tal se utiliza ampliamente para la cocina doméstica en el sudeste de Asia, África y partes de Brasil. 

En Europa y Estados Unidos, el aceite de palma se utiliza sobre todo refinado, como ingrediente tanto en productos alimenticios como la margarina, los productos de confitería, el chocolate, el helado, los productos de bollería y muchos alimentos precocinados. Pero también es ampliamente utilizado en otros productos como jabón, detergentes, velas y cosméticos. 


¿Y que pasa si se refina el aceite de palma? En el refinado a altas temperaturas (mas de 200 ºC) de algunos aceites vegetales como le ocurre al de palma, se producen algunos contaminantes como el 3-monocloropropano (3-MCPD) y el 2-monocloropropanos (2-MCPD) y otros esteres glicidílicos. En la web de AECOSAN realizan una clara explicación sobre estos contaminantes.

Actualmente las evidencias que soportan las evidencias del 3-MCPD como posible agente carcinogeno se incluyen en el grupo 2B de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) al provocar infertilidad y disminución del sistema inmunológico en ratas de experimentación. Las evidencias sobre los esteres glicidílicos han sido clasificadas como probables agentes carcinogénicos (grupo 2A de IARC), mientras que los 2-MCPD aún no han sido evaluados por el IARC.
Tomado de Naukas, Carolina Infografia

Entonces ¿el aceite de palma es cancerígeno? Tal como hemos comentado sólo el aceite de palma refinado muestra estos contaminantes con cierta evidencia sobre su relación con el cáncer, probable y posible. No existen, a día de hoy, motivos de seguridad alimentaria que justifiquen una prohibición. 

Para muestra un botón, creo que la mayoría de nosotros puede recordar la polémica desatada hace dos años (OMS, octubre 2015) con la categorización carcinogénica que se hizo con algunas carnes procesadas (hamburguesas, bacon, salchichas, ahumados…) cuya evidencia de relación era tan sólida como la del tabaco y alcohol (Grupo 1 del IARC) o de la carne roja al asimilarla con la existente para los gases de combustión o los esteroides (Grupo 2A).



Así ¿qué problemas nutricionales presenta el aceite de palma? Partiendo  de su contenido importante en ácidos grasos saturados, no es la más recomendable en el contexto de una dieta saludable, ya que como se establece en el Documento de posicionamiento de la FESNADConsenso sobre las grasas y aceites en la alimentación de la población española adulta (2015):

  • 1. La ingesta de ácidos grasos saturados en comparación con hidratos de carbono aumenta significativamente el colesterol total y el LDL-colesterol. 
  • 2. La sustitución de ácidos grasos saturados por ácidos grasos poli-insaturados disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Yo no me considero defensor del consumo de aceite de palma ni tampoco de abusar de aquellos con contenido alto en saturados pero tampoco un detractor a ultranza de su presencia. Creo que la solución más adecuada pasa por informar para tener conocimiento sobre que alimentos lo contienen y poder decidir. Para el consumidor la opción más sencilla sería evitar las comidas ultraprocesadas dado que es donde están más presentes junto a la sal y los azúcares. Esto es basar nuestra alimentación en consumir preferentemente aquellos alimentos que no requieren de la "lectura de su etiqueta nutricional" para conocer su composición (!!!), es decir las frutas, las verduras o las legumbres ... y si de aceites se trata, siempre me quedaré con el de oliva (y si es virgen extra mejor).

¿Por qué algunas leches infantiles lo contienen? Cabe recordar que el ácido palmítico forma parte natural de la leche materna y los preparados que intentan sustituir la lactancia materna quieren imitar su composición de la forma más exacta posible. Por eso contienen también ácido alfa-palmítico que es algo diferente del beta-palmítico de la leche materna. Se intenta el acercamiento pero no es del todo igual, esta pequeña diferencia en las leches de suplementación se traduce en  la interferencia de absorción de calcio y de las grasas. Así que cabe seguir apostando por el consumo del "alimento sin etiqueta", claro está que me refiero a seguir promocionando la lactancia materna.

Nutricionalmente considero que no es un tema complejo y que tiene otros condicionantes  éticos que motivan su rechazo en algunos sectores de la población, pero esto lo comentan de forma muy adecuada asociaciones como Carrodecombate o en Greenpeace, entre otras, así que os remito a ellas.


martes, 20 de junio de 2017

Primer dia internacional de la Gastronomía Sostenible







Este 18 de junio de 2017 se ha celebrado por primera vez el Día de la Gastronomía Sostenible. Un Día, para sensibilizar, concienciar y llamar la atención para promover hábitos alimenticios más respetuosos con el medio ambiente y con las tradiciones locales. Y es que el conjunto de platos y usos culinarios propios de un determinado lugar configura una de las expresiones más importantes de la diversidad natural y cultural del planeta.


La gastronomía sostenible puede desempeñar un papel fundamental, sobre todo en las comunidades menos favorecidas, ya que promociona el desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria, la nutrición, la producción sostenible de alimentos y la conservación de la biodiversidad.


De forma colectiva los principios que pueden orientar el proceso de transición hacia una agricultura de mayor sostenibilidad son:
  1. Mejorar la eficacia en el uso de los recursos en la agricultura
  2. Procurar actividades directas para conservar, proteger y mejorar los recursos naturales
  3. Proteger y mejorar los medios de vida rurales y el bienestar social
  4. Reforzar la resiliencia de las personas, comunidades y ecosistemas
  5. Dotar de mecanismos de gobernanza responsables y eficaces.

Pero para realizar una gastronomía sostenible hemos de implicarnos en cualquiera de los diferentes hitos desde el campo hasta la mesa. Por ello antes de comprar comestibles, podemos cuestionarnos diferentes aspectos:




  • ¿De dónde viene? ¿Cuántos kilómetros ha recorrido ese alimento para llegar a tu mesa? ¿Cuál ha sido su huella de carbono?

  • ¿Dónde se ha producido ese alimento? ¿Lo ha cultivado un pequeño agricultor o proviene de una planta industrial? A continuación, por ejemplo, se expone el origen de los productos agrícolas de Mercabarna en una infografía de El Periódico.


Pensando en la Dieta Mediterránea, el modelo de doble pirámide, desarrollado por el Centro Barilla para la Fundación de Alimentos y Nutrición, se basa en el principio de que los alimentos recomendados para ser consumidos con mayor frecuencia (como verduras, cereales integrales, legumbres y frutas) son los que tienen menor impacto ambiental y, por el contrario, los alimentos que deben tener menos presencia en nuestra dieta (carne y alimentos altamente procesados) tienen un mayor impacto ambiental. Parte de que la dieta mediterránea es un modelo sostenible y genera menos Green House Gas Emission (GHGE) en comparación con los GHGEs generados por dietas con mayor presencia de carne. Se compone de dos pirámides invertidas, la mediterránea complementada con la de sostenibilidad dónde los alimentos más dañinos para el medio ambiente están representados en la parte superior y alimentos más saludables y menos dañinos para el medio ambiente en la parte inferior.




Una última noticia, 2017 es el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo y la gastronomía es una parte esencial para acercarnos y conocer otras gentes, entornos y costumbres. Este compromiso con la sostenibilidad se manifiesta en el apoyo a los productores locales y ha sido recogido en el documento de conclusiones del 3º Foro Mundial de Turismo Gastronómico de la OMT, celebrado en San Sebastián entre el 8 y el 9 de mayo de 2017.

Dicho en pocas palabras: "lo que es bueno para nosotros es bueno para nuestro planeta" o viceversa ¡que estupenda casualidad! ¡que estupenda oportunidad para nuestra salud y la salud de la Tierra.







martes, 30 de mayo de 2017

¡Que bien, que nos llevan al huerto!



Un año más llegado el 28 de mayo nos encontramos con la efeméride que hace 16 años propuso la extinta Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA) para dedicar a la nutrición. Es el Día Nacional de la Nutrición (DNN), coordinado por la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) y que cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

El mensaje del DNN para 2017 es: "Este año, te llevamos al huerto", y se ha centrado en promocionar las frutas, hortalizas y verduras, con el fin de educar a la población sobre una dieta saludable. Y realmente resultan necesarias actuaciones para estimular el consumo de vegetales en la población infantil. Según la Encuesta Nacional de Alimentación en Población Infantil y Adolescente, ENALIA,  solo el 30 % de niños y niñas consume fruta fresca o zumos naturales más de una vez al día, y tan solo el 3 % consume hortalizas más de una vez al día.

Un resumen de las ideas clave para este día se ha plasmado en el folleto para la población general.


Según el último Informe de consumo alimentario en España publicado (2016):

  • Se redujo el volumen de compra de frutas frescas para el hogar un 1,2%.  Castilla y León, País Vasco, Navarra y Galicia fueron las comunidades autónomas con un perfil más intensivo en el consumo de frutas. Sin embargo, La Rioja, Comunitat Valenciana y Extremadura destacan entre las menos intensivas en el consumo de esta categoría.
  • El consumo doméstico de hortalizas y patatas frescas se mantuvo prácticamente estable. Por comunidades autónomas, destacan Aragón, Cataluña y la Comunidad Foral de Navarra como las más intensivas en el consumo de hortalizas frescas. Por el contrario, Principado de Asturias, La Rioja y Cantabria se posicionan como las que menos consumo realizan de la categoría. 

Tanto desde la FESNAD como desde la AECOSAN se ha indicado que “consumir fruta  verduras y/o hortalizas, en el desayuno, almuerzo, merienda, como acompañamiento y/o como postres en las comidas principales (comida y cena), ayudan a nuestro organismo a prevenir enfermedades entre las que destacan las cardiovasculares, el cáncer, enfermedades del sistema digestivo y algunas enfermedades neurodegenerativas”.

Sus consejos son claros:


Y es que en cualquier temporada podemos disfrutar de verduras , hortalizas y frutas a un precio más que razonable, siempre que se compren los alimentos de proximidad y en su estación óptima.  

Esta folleto repasa cuando es la mejor temporada para consumir cada vegetal.



Y ¿qué vegetales mantienen mejor sus composición nutritiva? ¿los frescos, los refrigerados o los congelados?

Recientemente, en 2017, se ha publicado en Journal of Food Composition and Analisys un clarificador estudio sobre esta cuestión. El estudio imita los típicos modelos de compra y almacenamiento de los consumidores y compara nutrientes (vitamina C, provitamina A y folato) en diversas verduras, hortalizas y frutas en productos frescos, frescos almacenados y congelados. Y concluye que:

  • Los productos frescos pierden vitaminas durante el almacenamiento refrigeradosegún pasan los días.
  • El supuesto de los consumidores de que los productos frescos tienen mucho más valor nutricional que el congelado es incorrecto.
  • En algunas situaciones, los productos congelados son más nutritivos que su homólogo de 5 días fresco almacenado.
Con todo esto creo que las enseñanzas de este DNN-2017 dedicado a frutas y verduras son claras:

  1. Aumentemos nuestro consumo de frutas y/o verduras. Una ración más al día siempre va a ser una acción beneficiosa para nuestra salud.
  2. Las frutas y verduras evitaran nuestro envejecimiento por sus bondades antioxidantes: ver post ¡No quiero oxidarme!
  3. Hasta la salud emocional puede mejorarse: ver post Yo para ser feliz quiero ¿más fruta?
  4. En el día a día compra lo que vayas a consumir, alimentos próximos y frescos.
  5. Si no estamos de temporada los congelados pueden ser una buena alternativa a un precio razonable.














martes, 16 de mayo de 2017

Una mirada al pasado para educar un buen futuro



Como recuerdo del Programa de Educación en Alimentación y Nutrición, (1961-1996), conocido con las siglas EDALNU, el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia “López Piñero” de la Universitat de València y el Grupo Balmis de Investigación de la Universitat d’Alacant están presentando (del 27 de abril al 27 de octubre de 2017), en la Sala José Puche del Palau de Cerveró de la Universitat de València una exposición dedicada a conocer y reflexionar sobre los principios y las actividades de este programa gubernamental destinado a la promoción de mejores hábitos alimentarios entre la población española de los últimos años del franquismo y los inicios de la democracia. 


La exposición ‘Como aprendimos a comer’ está compuesta por algunas de las ilustraciones, objetos, mensajes y folletos que sirvieron de soporte a la intensa y extensa campaña de enseñanza y divulgación alimentaria y nutricional desarrollada por el Programa EDALNU durante más de treinta años. Destacan los documentales originales ‘La rueda de la alimentación’, dirigido por Antonio Mercero y ‘Cómo alimentarse mejor’ de Mario Barabino, que se pueden ver proyectados en la sala.



Los escenarios principales de actuación del programa EDALNU fueron la escuela, la familia y la comunidad, en los que se trató de introducir nuevos hábitos alimentarios, además de estimular la producción y el consumo local de alimentos. La exposición subraya la importancia del comedor escolar como espacio fundamental para la creación de hábitos alimentarios asociados a dietas variadas y equilibradas. Dispositivos didácticos como la rueda de los alimentos o los franelogramas sirvieron para explicar la composición y el aporte nutricional de los alimentos. Por otra parte, la muestra también destaca la doble estrategia llevaba a cabo desde la recuperación de recetas locales y tradicionales, y la promoción del consumo de leche, que desde su condición de alimento protector se convirtió en un elemento central dentro del programa, hasta el punto de relacionar su consumo con el grado de desarrollo y progreso de los pueblos.






El programa EDALNU surgió en el marco de los acuerdos de colaboración del Gobierno español con agencias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Durante su trayectoria, creó una red de formadores que llegó a estar integrada por 46.752 personas, distribuidas de forma muy desigual por la geografía española, donde el 94% fueron mujeres. Su discurso de género, no exento de contradicciones, planteó conflictos entre tradición y modernidad. 



Una importante labor de recopilación que quiere ser una herramienta dinámica de recogida de materiales, así en su libro de mano nos estimula a seguir coleccionando el material generado en EDALNU, si alguien de vosotros participó en ella no dudéis en contribuir a recuperar la memoria de esta iniciativa y contactar con proyectoedalnu@gmail.com 




La exposición, comisariada por Antonio García Belmar, presenta los resultados del proyecto de investigación dirigido por Josep Bernabeu Mestre, ambos profesores de la Universitat d’Alacant, y pretende mostrar los estrechos vínculos que unen a la alimentación con la sociedad y la cultura de un país. La exposición se acompaña del ciclo de cine ‘Alimentación y cultura’ y de un ciclo de conferencias que fue inaugurado el pasado 10 de mayo por Consuelo López Nomdedeu, profesora emérita de la Escuela Nacional de Sanidad, experta en educación nutricional y miembro del programa EDALNU. 
Por si os apetece os dejo aquí su programa.



Dia de la inauguración