Recordar
a estas alturas que el tabaco mata podría parecer innecesario. Pero cuando le
ponemos cifras a esta frase podemos tomar consciencia de la magnitud del
problema. Se calcula que anualmente cinco millones de personas nos dejan
por la práctica de un acto voluntario totalmente prescindible.
Sacándolo de contexto podríamos resumirlo en la frase de aquella canción: "suave que me estás matando que estas acabando..." ¡con mi
corazón, mi pulmón! y como no ..."con mi juventud" (Espinita de Albert Hammond).
Pero
hoy quiero en esta entrada hablar sobre los perjuicios del tabaco en los no fumadores, porque se calcula que alrededor de 600 000 personas mueren cada año como consecuencia de someterse a ambientes con humo de los que no son
responsables. Me estoy refiriendo al tabaquismo
pasivo (personas no fumadoras que aspiran el humo secundario del tabaco y de
los fumadores) responsable de una de cada ocho muertes
relacionadas con el tabaco.
El tabaquismo pasivo ha afectado profesionalmente a multitud de personas adultas no fumadoras que desarrollaban sus actividades habituales en espacios cerrados donde se permitía fumar (trabajadores de la hostelería principalmente). Pero con noticias recientes relacionadas con Eurovegas (El País 08.02.13) que anuncian su ubicación en Alcorcón deberemos estar velando para no perder las ventajas conseguidas por la modificación de la Ley del tabaco 2010 y que van mucho más lejos que propiciar que la ropa salga inodora de cualquier bar, restaurante o sala de fiestas. Lo más importante es que las personas salgan incólumes de estos lugares de ocio. ¡Se ha calculado que con esta medida se evitan 1060 muertes anuales asociadas al tabaco, entre los trabajadores de hostelería!
Pero debemos de pensar, especialmente en los niños (también en mujeres embarazadas y enfermos crónicos) en hogares de las familias fumadoras, en la posibilidad de ser considerados fumadores pasivos. Se calcula que cerca del 40% de los niños están regularmente expuestos al humo ajeno en el hogar. El riesgo asociado al tabaquismo pasivo depende de que sea una exposición continuada al humo de tabaco y lógicamente del grado de susceptibilidad individual.
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| Report of Surgeon General |
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| Report of Surgeon General |
Y para los amantes de los animales recordaros que la exposición al humo
de tabaco también ha demostrado afectar la salud de las mascotas que conviven con
fumadores. Se sabe que la exposición de las mascotas al humo del tabaco se asocia con enfermedades como cáncer de pulmón y cáncer nasal,
linfomas, alergias, enfermedades del ojo y de la piel y problemas
respiratorios.
Se ha evidenciado que los perros (mascotas) de los hogares de los fumadores presentan niveles de cotininas en orina significativamente más altos y directamente asociados con el número de cigarrillos fumados en el hogar que aquellos que viven en ambientes libres de humo.
Una estudio llevado a cabo en Estados Unidos entre 3.293 dueños de mascotas, mostró que entre los sujetos que fumaban, uno de cada cuatro (28,4%) dijo que dejaría de fumar si supiera que el humo afectaba a sus mascotas. El 8,7% afirmó que si conocieran este daño, pedirían a sus parejas fumadoras que dejaran de hacerlo. Y uno de cada siete fumadores (14%) dijo que pediría a sus parejas que fumaran fuera de la casa.
Una vez llegados aquí tenemos unos cuantos argumentos más para motivarnos a no fumar dentro del hogar o para pedir que no lo hagan. Sabemos que el humo de segunda mano puede causar enfermedades e incluso la muerte tanto a los niños como a los adultos o a las mascotas. Y por experiencia puedo afirmar que un hogar donde no se fuma huele mejor, es más fácil de limpiar (alfombras, ventanas, espejos) y necesitará menos inversión en pintura.
Así que bien por uno mismo, por los familiares o las mascotas que conviven es importante preservar los hogares del humo del tabaco. ¡Cualquier razón es buena!
Se ha evidenciado que los perros (mascotas) de los hogares de los fumadores presentan niveles de cotininas en orina significativamente más altos y directamente asociados con el número de cigarrillos fumados en el hogar que aquellos que viven en ambientes libres de humo.
Una estudio llevado a cabo en Estados Unidos entre 3.293 dueños de mascotas, mostró que entre los sujetos que fumaban, uno de cada cuatro (28,4%) dijo que dejaría de fumar si supiera que el humo afectaba a sus mascotas. El 8,7% afirmó que si conocieran este daño, pedirían a sus parejas fumadoras que dejaran de hacerlo. Y uno de cada siete fumadores (14%) dijo que pediría a sus parejas que fumaran fuera de la casa.
Una vez llegados aquí tenemos unos cuantos argumentos más para motivarnos a no fumar dentro del hogar o para pedir que no lo hagan. Sabemos que el humo de segunda mano puede causar enfermedades e incluso la muerte tanto a los niños como a los adultos o a las mascotas. Y por experiencia puedo afirmar que un hogar donde no se fuma huele mejor, es más fácil de limpiar (alfombras, ventanas, espejos) y necesitará menos inversión en pintura.
Así que bien por uno mismo, por los familiares o las mascotas que conviven es importante preservar los hogares del humo del tabaco. ¡Cualquier razón es buena!




