lunes, 10 de junio de 2013

Cabalístico siete




Siete son los pecados capitales, los enanitos, las vidas que se le suponen a un gato, las maravillas del mundo antiguo o los días de la semana.  Como  siete son, según la American Heart Asociation (AHA), los requisitos que debe cumplir quien quiera tener un estado de salud cardiovascular 'ideal'.  Cuatro de ellos relacionados con el estilo de vida: nunca haber sido fumador, tener un peso acorde a la estatura (normopeso), ser físicamente activo y seguir una dieta saludable. Los otros tres conciernen a factores biológicos como un nivel de colesterol sérico menor de 200 mg/dl, niveles de presión arterial sistólica y diastólica por debajo de 120 y 80 mmHg, y el nivel de glucosa basal sérica menor de 100 mg/dl.

Estos requisitos están basados en uno de los estudios de mayor calado que se han realizado sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares, la incidencia del estilo de vida en estas y su relación con el cáncer. 




Si se cumplen seis o siete de los hábitos, el riesgo de padecer un cáncer o una enfermedad cardiovascular se reduce en un 48% en comparación con aquellas personas que no cumplen ninguno de los hábitos. Y aunque no se cumplan todas las reglas, sólo apostar por algunas de ellas tiene evidentes efectos: cumplir cuatro de las normas nos lleva a una reducción del riesgo de un 29%, y cumplir dos a un 21%.

Y la premisa que podemos propugnar es que nunca es tarde para iniciar la practica de saludables estilos de vida. Siempre podemos hacer algo por nosotros, por nuestra salud.


Veamos estas 7 saludables "virtudes"
  • Dejar de fumar. Si uno es fumador poco importa que cumpla a rajatabla los siguientes seis pasos, porque los arruinará todos. Dejar el tabaco debe ser una prioridad. El tabaco está relacionado, directa e indirectamente, con un gran número de muertes prematuras, en nuestro país se calcula que de unas 55.000 muertes anuales.
Según la Encuesta Nacional de Salud (ENS 2011-12), un 24% de la población española de 15 y más años se declara como fumador diario, 27,87% en hombres y 20,22% en mujeres.


  • Perder peso. En realidad todos los factores de riesgo que vamos a mencionar están relacionados, y si tenemos exceso de peso, tenemos un mayor riesgo de padecer hipertensión, problemas de colesterol y diabetes.
Pero la obesidad, es también un factor de riesgo independiente, que hace que tengamos más posibilidades de tener problemas cardiovasculares, pese a que el resto de indicadores estén correctos.


La medición más conocida y aplicada del peso corporal es el Índice de Masa Corporal de Quetelet (peso/talla2) que podemos establecer con esta calculadora. Si nuestro Índice de Masa Corporal es mayor de 25 kg/m2, debemos empezar a preocuparnos, pero si es mayor de 30 kg/m2 estamos expuestos a un riesgo significativo de padecer problemas cardiovasculares y debemos recuperar un peso saludable cuanto antes.

Según la ENS 2011-12 de España, el 53,7% de la población de 18 o más años padece de obesidad o sobrepeso, casi dos de cada tres hombres (63,15%) y algo menos de la mitad de las mujeres (44,2%).

  • Moverse (ser físicamente activo). Sólo 30 minutos de ejercicio moderado (una simple caminata), durante cinco días a la semana, reduce significativamente el riesgo de padecer diabetes, tener un infarto o sufrir un ictus. Aunque los niños necesitarían algo más, al menos una hora de ejercicio todos los días. Hacer ejercicio no sólo influye en el nivel físico, sino que además hace que se reduzca el estrés, nos da mayor energía e, incluso, hace que cambie nuestro estado de ánimo.

Según la ENS 2011-12 de España, el 41,3% de la población se declara sedentaria, algo menos de la mitad de las mujeres (46,6%) y más de un tercio de los hombres (35,9%).

  • Comer mejor (seguir una dieta saludable). El Global Burden of Disease Study 2010, muestra que la dieta es el factor de riesgo que causa más muertes en el mundo desarrollado.

Se insiste en la importancia de reducir en nuestra dieta las grasas no saludables, los alimentos con mucho colesterol, el sodio y los azúcares añadidos; y priorizar las comidas ricas en fibra y proteína, así como las frutas y las verduras. En nuestro país un 54,2%  de la población no toma siquiera una ración de verduras al día y otro 38,6% tampoco come una fruta diariamente. (ENS2011-12)

  • Vigilar el colesterol. Controlar el nivel de colesterol es una buena forma de asegurar que  nuestras arterias no van a bloquearse, y provocar un infarto o un ictus. Según la ENS 2011-12, un 87,3% de la población entre 35 y 74 años se midieron los niveles de colesterol en los últimos 5 años.

De todas formas recordemos que aproximadamente un 25% del colesterol de nuestra sangre proviene de la comida. Mantener una dieta exenta de grasas saturadas y trans e incluir alimentos bajos en colesterol junto con el ejercicio y permanecer en un peso saludable son buenas medidas para mantener a raya el colesterol.

  • Controlar la presión arterial. Tener la tensión alta es el factor de riesgo más importante para la enfermedad cardiaca. La hipertensión hace que nuestra sangre fluya por las arterias con demasiada fuerza y que afecte a la totalidad de nuestros órganos vitales. Una presión demasiado alta puede complicarnos la vida sin que nos demos cuenta. Un 89,7% de la población española mayor de 45 años se ha tomado la presión en los últimos 2 años.

Pero para mantener la tensión en niveles adecuados –sin recurrir a medicamentos, que en algunas personas pueden ser necesarios– podemos intentar: mantener una dieta baja en sal, realizar ejercicio frecuente, evitar el sobrepeso, controlar el estrés, limitar el consumo de alcohol y dejar el tabaco.

  • Reducir el nivel de azúcar en sangre. Aunque la diabetes es una enfermedad que se puede controlar y con la que se puede vivir, el hecho de padecerla eleva en grado sumo las posibilidades de padecer un infarto o un ictus, la causa de muerte más habitual de aquellos que la sufren. Tener un nivel saludable de azúcar en sangre, protege nuestros órganos vitales y hace que vivamos más y mejor. 
Recordemos que medidas sencillas para ayudar al control del nivel de glucosa en sangre podemos:

          1. Reducir el consumo de azúcares simples, presentes, sobre todo, en los refrescos y los dulces.
          2. Hacer ejercicio regular, lo que afecta directamente a la respuesta de nuestro cuerpo a la insulina.


¿Es difícil poder cumplir estas siete condiciones para gozar de este partículas paraíso cardiovascular? 

Un reciente estudio y publicado en Circulation Cardiovascular Quality and Outcomes, revela que muy pocos españoles pueden presumir de ese privilegiado estado. Menos del 1% de los españoles mayores de 18 años siguen las cuatro recomendaciones sobre estilos de vida ideales citadas. Y apenas uno de cada 12 ciudadanos presenta niveles ideales de presión arterial, colesterol y glucosa. 

En definitiva la conclusión es dura: ¡sólo dos de cada mil conciudadanos tiene un estado de salud cardiovascular ideal! 

Quizá sea especialmente preocupante la situación encontrada en las personas más jóvenes (entre 18 y 45 años), ya que más de un tercio de estos continúan fumando y mantienen una dieta escasamente saludable, y solo la mitad presentan un peso normal o desarrollan actividad física regular. Una situación de  particular riesgo que presentan los varones, y entre ellos, los de menor nivel de estudios.

Y atención:  la ausencia de una dieta ideal fue el defecto más frecuentemente encontrado (88,9%)




lunes, 27 de mayo de 2013

Cantidad y calidad de vida ¿Son compatibles?



Como todos los 28 de mayo desde hace una docena  de años, los que nos dedicamos al mundo de la nutrición, celebramos el Día Nacional de la Nutrición. La iniciativa nació de la ya desaparecida SENBA, que tan buenas iniciativas brindó a los interesados en el tema, y pasó posteriormente a ser impulsada por la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Nutrición (FESNAD).  El lema elegido para este año: "Come bien para envejecer mejor", con el quieren señalarse las acciones ligadas a los estilos de vida en general y a la Dieta Mediterránea en particular, que incidirán y pueden suponer a la luz de la evidencia disponible los "secretos de la supervivencia". En una entrada anterior de este blog (¿Comer menos para ganar más años?) ya vimos algún aspecto sobre este tema. Y es que no hemos de olvidar que España presenta una expectativa de vida muy ventajosa, se encuentra entre los 20 países con mayor longevidad a nivel mundial. Las últimas estadísticas disponibles (INE) la sitúan en 79,4 años para los hombres y 85,4 para las mujeres, datos de 2011.


Asociado a este lema y a instancias de la propia FESNAD se ha realizado una encuesta entre más de 200 sujetos que podríamos llamar longevos o supervivientes (que han superado los 80 años) por que han rebasado la edad correspondiente a la esperanza de vida prevista. Se les ha preguntado sobre diferentes hábitos de vida que llevaban cuando eran jóvenes y se han relacionado estos con el estado de salud percibido en el momento de la entrevista (muy bueno-bueno-regular-malo-muy malo). Los resultados del estudio, vuelven a poner sobre la mesa tres observaciones que deben ser tenidas en consideración:

  • los que manifestaron tomar tres o más frutas al día son los que habían percibido su estado de salud como bueno o muy bueno. 
  • los que manifestaron tomar rutinariamente un vaso de vino junto a la comida también fueron los que percibían mayoritariamente su salud como buena o muy buena.
  • aquellos que cuando eran jóvenes opinaban que con respecto a los de su alrededor presentaban una corpulencia normal (no delgada ni de exceso de peso) volvieron a ser los que presentaban una salud buena.
Como se recoge en la interesante presentación de FESNAD preparada para difundir en el Día Nacional de la Nutrición  2013 estos hallazgos quedan integrados en los secretos a voces que debemos seguir divulgando para incrementar la salud (cantidad y calidad de vida) de las personas. Un reciente estudio  de Martínez-Gómez et al. en población española parece apoyar que la adhesión a estilos de vida tradicionales (no fumar, práctica moderada de actividad física y dieta saludable) así como otros comportamientos de salud no tradicionales (dormir 7-8 horas, pasar sentados menos de 8 horas e interacción diaria con los amigos) reduce sustancialmente la mortalidad entre adultos mayores. 



Una buena ecuación para compatibilizar los dos componentes a que aspiramos para conseguir un envejecimiento saludable: "añadir años a la vida sin renunciar a añadir vida a los años".