Los alimentos son sustancias ajenas a nuestro organismo que nos proporcionan además de nutrientes, satisfacción y sensaciones gratificantes. Si podemos destacar un alimento, siendo mamíferos, no es de extrañar que hagamos lo propio con el primero que está presente en nuestra alimentación: la leche. Posteriormente, la leche de otras especies (como la de la vaca) puede sustituirla. En general, la respuesta normal de nuestro sistema inmunitario frente a los alimentos es la tolerancia y ello ha condicionado que dispongamos de un amplio catálogo alimentario el cual ha permitido a la especie humana adaptarse a todos los rincones de nuestro planeta.
Y llegados a este punto debemos conocer que existen personas a las que la leche les produce problemas.
Unos, intolerantes a la lactosa, porque no tienen suficiente enzima (lactasa) en el intestino delgado y por lo tanto son incapaces de romper el azúcar de la leche (lactosa). Cuando no se puede digerir la lactosa, esta pasa al intestino grueso y allí es descompuesta por las bacterias de la flora intestinal, generando las sustancias de desecho como el Hidrógeno (H2), anhídrido carbónico (CO2), metano (CH4) y ácidos grasos de cadena corta que provocan: hinchazón abdominal, dolores, diarrea, etc... Este es un problema muy frecuente, a nivel mundial existen más cantidad de intolerantes a la lactosa que tolerantes. En el mundo occidental, aproximadamente el 65% de la población tiene intolerancia a la lactosa. En España, entre el 19% y el 28% de la población pero, sin duda alguna, el porcentaje más elevado de personas con intolerancia a la lactosa se observa en ciertos países de África, donde alcanza hasta un 80% de la población, y también Asia, donde más del 95% de la población podría presentar esta alteración. Si eres "intolerante" puedes obtener más información en ADILAC: Asociación de intolerantes a la lactosa España.
Otros, con alergia a la leche, en realidad alérgicos las proteínas de la leche de vaca (caseina, beta-lacto-globulina, alfa-lacto-albúmina). Una reacción alérgica se puede presentar sólo ante una proteina. Esto significa que el sistema inmunitario responde de forma desorbitada con la aparición de efectos nocivos e indeseados ante la presencia de estas proteinas o "cachitos" (epitopos) de ellas. La verdad es que este problema es menos frecuente, aproximadamente le ocurre a un 2 y 4% de la población. Ocupa un meritorio tercer lugar en las alérgias alimentarias trás la alergia al huevo y al pescado.
Para la respuesta alérgica se necesitan tres momentos o fases: primero el organismo debe reconocer las proteínas de la leche como algo extraño; en una segunda fase, se produce una respuesta del sistema inmunitario con producción de anticuerpos IgE (responsables de la hipersensibilidad inmediata) y, ante una nueva exposición a las proteínas de la leche de vaca, las IgE liberan mediadores que producirán síntomas que pueden ser leves o muy graves y afectar a uno o varios sistemas a la vez. Pueden ser cutáneos (urticaria, angioedema), respiratorios (rinoconjuntivitis, broncoespasmo), gastro-intestinales agudos o incluso anafilaxia.
La alergia a las proteinas de la leche de vaca suele desaparecer en la mayoría de los casos (80% antes de los 5 años), tras un período de dieta correcta, lo que permite más adelante tomar leche y toda clase de derivados sin problemas. Si quieres conocer más sobre ella consulta a AEPNAA: Asociación española de personas con alergia a alimentos y latex.
Resumiendo diferencias:
La alergia a las proteinas de la leche de vaca suele desaparecer en la mayoría de los casos (80% antes de los 5 años), tras un período de dieta correcta, lo que permite más adelante tomar leche y toda clase de derivados sin problemas. Si quieres conocer más sobre ella consulta a AEPNAA: Asociación española de personas con alergia a alimentos y latex.
Resumiendo diferencias:
INTOLERANCIA A LA LACTOSA
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ALERGIA A LA PROTEINA DE LA LECHE
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ORIGEN
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Deficiencia
enzimática (lactasa)
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Reacción
inmunológica
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CAUSA
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Azúcar natural que tiene la leche (lactosa)
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Proteínas lácteas
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SÏNTOMAS
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Diarrea,
gas, hinchazón
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Eczema,
diarrea, anafilaxis
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POBLACIÓN
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Sobre todo adultos
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Básicamente
infantil
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TRATAMIENTO
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Eliminación de la lactosa de la dieta
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Fórmulas
infantiles para la alimentación
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Como sus causas son diferentes (contenido en azúcar o en proteínas) podríamos decir que la intolerancia podría tener diferente grado de afectación o molestias según el lácteo ingerido tenga más o menos lactosa: más molestias con la leche (5 g), algo menos con el yogur (3,2 g) y mucho menos con el queso (0,5 g). Sin embargo, el contenido de proteínas en la leche tendría una concentración inversa: mayor en los quesos (25 g), algo menor en los yogures (10 g) y menos en la leche (3,4 g), pero lamentablemente una alergia es una alergía y la capacidad de reacción del organismo se puede producir aún existiendo poca cantidad de proteina.
Como veis no se debe dejar sin estudiar un "me/le sienta mal la leche" porque no es lo mismo ser "intolerante a la leche" que ser (de verdad) "alérgico a la leche".
Y hablando de alergias alimentarias, quiero recordaros este interesante proyecto para recoger información relacionada. Se trata de una plataforma (web y móvil) para registrar/notificar reacciones alérgicas en la comunidad que tiene por objeto de conocer la frecuencia de las reacciones a los alimentos en tiempo casi real en 7 países europeos (Irlanda, Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, España y Polonia).
Para participar en este estudio, sólo hace falta cumplimentar este cuestionario online
cada vez que una persona o su hijo/a sufra una reacción alérgica a un
alimento (tanto alimentos
pre-envasados como los servidos en establecimientos de restauración y
los preparados en casa) por leve que sea.
Esta iniciativa se ha llevado a cabo como parte de un proyecto financiado por la Unión Europea de 2013 a 2017, llamado "Enfoques Integrados para la Gestión de los Alérgenos Alimentarios y el Riesgo de Alergia (iFAAM)".







