sábado, 8 de febrero de 2014

Cuando las frutas y el látex cruzaron su camino.


Cuantas veces hemos roto alguna rama y hemos visto como algunas plantas secretaban un liquido blanquecino como la leche. Pues el látex es un jugo vegetal de aspecto lácteo que se obtiene de los cortes hechos en el tronco de algunos árboles y que se emplea en la fabricación de gomas y resinas. El látex es el material más elástico conocido por sus múltiples usos y, creo que asociado por muchos por ser el constituyente de un tipo de colchones que se acomodan al cuerpo. Pero como ocurre con tantas otras sustancias, los cuerpos de muchas personas reaccionan de forma desproporcionada ante algunas de las proteínas contenidas en el látex. Tienen alergia. Si aproximadamente el látex tiene unos 240 polipéptidos diferentes, 60 pueden desencadenar este tipo de reacciones aunque por el momento sólo se han identificado unos 13.

La reacción alérgica al látex siempre es adquirida, no se la dejan sus padres como herencia. Una persona que tiene alergia presenta síntomas como urticaria, dermatitis, asma, rinitis, conjuntivitis o el colapso (anafilaxia). Pero lo curioso es que esta puede desencadenarse tanto por el contacto directo (tocar objetos que lo contienen), como por ser tocada con objetos de látex, por respirar partículas de látex o bien por tocar objetos o ser tocado por personas, que previamente han estado en contacto con látex.

Escolares con alergia al látex


La alergia al látex puede darse en el aula, en el patio o en el comedor escolar. La única prevención posible es evitar el contacto con el látex. Recientemente se ha publicado Documento de consenso sobre recomendaciones para una escolarización segura del alumnado alérgico a alimentos y/o látex. Este documento colaborativo, en el que tuve la oportunidad de participar, es de especial importancia para la formación/información del personal de los centros escolares, a la elaboración de un Plan de Actuación para el alumnado alérgico y propone un protocolo de intervención ante una reacción anafiláctica. En definitiva pretende facilitar propuestas que ayuden a la escolarización y a la gestión de un ambiente más seguro para el alumnado alérgico a alimentos y/o al látex, y orientar sobre la forma de actuar ante una emergencia sanitaria.

Y es que el látex está omnipresente y más en el ambiente escolarUn listado puede recordarnos que globos, guantes, gorros o gafas de actividades acuáticas, juguetes de goma, colchones y almohadas de descanso,  colchonetas de educación física, material escolar de goma (cinta adhesiva, pinturas de dedos, elásticos, gomas de borrar…), son objetos cotidianos para el escolar y que lo pueden contener. Pero también es importante recordar que a la hora de la comida, averiguar si las personas que han manipulado alimentos lo han hecho con guantes de látex y por si acaso, revisar que en el botiquín de la escuela los guantes que se tengan para curas sean sin látex.

Más conocidas y protocolizadas están otros tipos de intolerancias o alergias y, no me extrañaría que os estéis preguntando que tiene que ver esto con las alergias a los alimentos. Por eso quiero comentar la curiosa relación que existe entre la alergia al látex y la presencia de reacciones alérgicas cruzadas al ingerir ciertas frutas y cereales, en una de cada tres personas adultas que la presentan. Es el conocido como síndrome látex-frutasEste síndrome es un ejemplo de reactividad cruzada entre los alergenos de diferentes sustancias no relacionadas taxonómicamente. Esto se produce porque los alimentos tienen un alérgeno en común con el látex, una quitinasa, una proteína de defensa, que la hace reaccionar equivocadamente con el alérgeno mayor del látex que es la heveína.

En la mayoría de los casos, suele aparecer primero la alergia al látex y luego la alergia alimentaria, aunque hay casos en los que ocurre al contrario. 


Además de la evitación del látex, una vez diagnosticada la alergia asociada a alimentos, el tratamiento consiste en hacer dieta exenta de los alimentos en cuestión. Lo dicho una alergia alimentaria puede no ser lo que parece o mejor dicho si pero puede haber doblete.


sábado, 1 de febrero de 2014

Jugando al teléfono estropeado

Me encontraba esta semana pensando en la amable invitación que la Unió de Periodistes Valencians me había hecho para participar en una jornada sobre Comunicación y gastronomía, cuando de camino al trabajo creí escuchar en la radio que la Sociedad Española de Hipertensión recomendaba el consumo de cerveza para controlar la hipertensión. Andaba distraído y no di crédito a lo que me pareció haber entendido. Podría haber quedado todo ahí pero una compañera al saludarme por la mañana me volvió a mencionar esta noticia pidiéndome mi opinión. Así que entre incredulidad y despiste me decidí a intentar recuperar la noticia. No lo pude hacer con el documento sonoro pero di con lo que considero fue el detonante de la misma, una noticia de agencia EFE que os pongo a continuación.







El titular era homogéneo en la mayoría de ellos si bien en otros se decantaron por otros titulares:



Os hago notar la última frase de las conclusiones en las que dan a entender la fragilidad de los hallazgos: “Aún así, son necesarios estudios estructurados, con una correcta metodología, en pacientes hipertensos, que corroboren estos datos

Así que revisando noticias me alargué hasta mediados del pasado 2013 y llegué al punto cero, dónde creo que este curioso embrollo se "cocinó". No es mi intención en esta entrada hablar del fondo de la relación cerveza e hipertensión sino de evidenciar (una vez más) como en la comunicación el conocido “juego del teléfono” adquiere pleno sentido. En otras palabras el aflorar la complicada interacción entre comunicadores y científicos en temas de salud.

(1. Lo que fue) La SEH/LHA y el CICS colaboran en una campaña informativa a través de las Unidades de Hipertensión de los Hospitales españoles, dirigida a especialistas y pacientes “del papel del consumo moderado de cerveza en las personas con hipertensión arterial”. En su nota dicen: “la ingesta moderada de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, podría estar incluida en las dietas hiposódicas, por su bajo contenido en sodio y su alto aporte de potasio”.

El Dr. García Donaire (Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínico San Carlos de Madrid) co-autor del documento, dice: “El mejor consejo nutricional que podemos dar al paciente hipertenso es seguir la Dieta Mediterránea, pues reúne todos los requisitos que se identifican con patrón nutricional saludable, en la que se puede incluir el consumo moderado de bebidas fermentadas como el vino, la cerveza o la sidra durante las comidas”

(2. Ejemplos de comunicación) ¿Cómo he encontrado referencias sobre el tema? A propósito de los encabezamientos: 
No quiero terminar sin aconsejaros que hagáis un par de visitas:

1. La primera al interesante post: Consejos nutricionales en los diarios ¿son fiables?  donde Julio Basulto y Laura Caorsi, sintetizan los hallazgos de algunos estudios que evaluaban los consejos dietéticos aparecidos en periódicos, en base a las evidencias aceptadas por la comunidad científica.

2. La segunda al Manifiesto por una Comunicación responsable en Alimentación y salud, que consensuaron miembros de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) y la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) dónde a través de un decálogo se comprometen con una información responsable, rigurosa y objetiva sobre alimentación y salud.