sábado, 1 de febrero de 2014

Jugando al teléfono estropeado

Me encontraba esta semana pensando en la amable invitación que la Unió de Periodistes Valencians me había hecho para participar en una jornada sobre Comunicación y gastronomía, cuando de camino al trabajo creí escuchar en la radio que la Sociedad Española de Hipertensión recomendaba el consumo de cerveza para controlar la hipertensión. Andaba distraído y no di crédito a lo que me pareció haber entendido. Podría haber quedado todo ahí pero una compañera al saludarme por la mañana me volvió a mencionar esta noticia pidiéndome mi opinión. Así que entre incredulidad y despiste me decidí a intentar recuperar la noticia. No lo pude hacer con el documento sonoro pero di con lo que considero fue el detonante de la misma, una noticia de agencia EFE que os pongo a continuación.







El titular era homogéneo en la mayoría de ellos si bien en otros se decantaron por otros titulares:



Os hago notar la última frase de las conclusiones en las que dan a entender la fragilidad de los hallazgos: “Aún así, son necesarios estudios estructurados, con una correcta metodología, en pacientes hipertensos, que corroboren estos datos

Así que revisando noticias me alargué hasta mediados del pasado 2013 y llegué al punto cero, dónde creo que este curioso embrollo se "cocinó". No es mi intención en esta entrada hablar del fondo de la relación cerveza e hipertensión sino de evidenciar (una vez más) como en la comunicación el conocido “juego del teléfono” adquiere pleno sentido. En otras palabras el aflorar la complicada interacción entre comunicadores y científicos en temas de salud.

(1. Lo que fue) La SEH/LHA y el CICS colaboran en una campaña informativa a través de las Unidades de Hipertensión de los Hospitales españoles, dirigida a especialistas y pacientes “del papel del consumo moderado de cerveza en las personas con hipertensión arterial”. En su nota dicen: “la ingesta moderada de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, podría estar incluida en las dietas hiposódicas, por su bajo contenido en sodio y su alto aporte de potasio”.

El Dr. García Donaire (Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínico San Carlos de Madrid) co-autor del documento, dice: “El mejor consejo nutricional que podemos dar al paciente hipertenso es seguir la Dieta Mediterránea, pues reúne todos los requisitos que se identifican con patrón nutricional saludable, en la que se puede incluir el consumo moderado de bebidas fermentadas como el vino, la cerveza o la sidra durante las comidas”

(2. Ejemplos de comunicación) ¿Cómo he encontrado referencias sobre el tema? A propósito de los encabezamientos: 
No quiero terminar sin aconsejaros que hagáis un par de visitas:

1. La primera al interesante post: Consejos nutricionales en los diarios ¿son fiables?  donde Julio Basulto y Laura Caorsi, sintetizan los hallazgos de algunos estudios que evaluaban los consejos dietéticos aparecidos en periódicos, en base a las evidencias aceptadas por la comunidad científica.

2. La segunda al Manifiesto por una Comunicación responsable en Alimentación y salud, que consensuaron miembros de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) y la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) dónde a través de un decálogo se comprometen con una información responsable, rigurosa y objetiva sobre alimentación y salud.

2 comentarios:

  1. ¡Excelente explicación!
    Lo fácil que es tergiversar las palabras, pero cuando es referente a la salud se puede hacer un daño irreversible (o difícil de restituir) a la población general.

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  2. Ahí radica el problema, un mal titular puede sesgar totalmente la información y dejar a la población con una idea errónea o insuficientemente contrastada que puede convertirse en autojustificación de prácticas poco saludables.

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