lunes, 8 de abril de 2013

Bajo riesgo de alta presión




Cuando la presión del agua sube de repente en una casa se corre el peligro de que se rompan las cañerías y producir un verdadero desastre.  En nuestro cuerpo las variaciones de la presión dentro de las arterias no está exenta de problemas parecidos y a pesar de que su elasticidad y los sistemas que tiene el organismo para amortiguar sus efectos son variados, someterlas de forma crónica a esta circunstancia aboca a graves lesiones orgánicas y a un aumento de problemas y accidentes cardiovasculares.

Día 7 de abril, día mundial de la salud,la OMS nos recuerda un problema que necesita ser evitado, detectado o controlado según sea el caso: la hipertensión. Primer factor de riesgo responsable de mortalidad a nivel mundial, si bien con un reparto desigual según el nivel de desarrollo socioeconómico de los países considerados. En los más desarrollados superado por el tabaco, en los más pobres por la desnutrición infantil. El caso es que aproximadamente un tercio de la población mundial somete a sus arterias a una presión excesiva. Y aunque ciertos factores como el sexo, la edad, la raza o los antecedentes no son evitables y determinan ocurrencias diferenciales, sabemos que otros como la obesidad, el consumo de sal, la ingesta de alcohol, el tabaco, la práctica de actividad física y el estrés tienen una influencia notable sobre ella y podemos modularlos, si nos empeñamos, para dificultar su aparición.


Revisando estudios sobre este tema llego a algunos datos que creo de importancia comunicar para reflexionar:
  • Un cuadro de la potencialidad que tienen las medidas sobre estilos de vida y su influencia sobre la tensión arterial.

http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/hypertension/jnc7full.pdf

  • Un estudio con médicos de atención primaria, en el cual se evaluó su opinión sobre la utilidad de los tratamientos no farmacológicos ofertados. Para un 59% era la reducción de peso; para el 39%, la reducción de sal; para el 10% el aumento de la actividad física y para otro 10% dejar de fumar; para el 4% reducir la ingesta de alcohol.

  • Lo fácil que resulta realizar la prescripción de un fármaco sin aconsejar medidas no farmacológicas como línea de trabajo.


La OMS llama la atención sobre la importancia de realizar una buena detección de la hipertensión arterial, y el grupo de expertos del PAPPS en sus recomendaciones cardiovasculares del 2012 nos recuerda como buena práctica y de forma rutinaria medir la PA al menos una vez cada cuatro años entre los 15 y los 39 años y, cada dos años a partir de los 40, en ausencia de sospecha.



Creo que también debemos realizar un consejo activo vehemente sobre los estilos de vida, cuando los hallazgos y algoritmos así lo indiquen. Reducir el peso, retirar la sal de la mesa, aumentar el consumo de frutas  y vegetales, caminar treinta minutos diarios, eliminar el alcohol y/o el tabaco y saber manejar el estrés no cabe duda que nos van a ofrecer una gran ayuda para no vivir bajo la presión de la hipertensión. 


martes, 26 de marzo de 2013

¿Más listo que el hambre?


Tomado de http://www.flickr.com/photos/mariajesusmay/4855979650/

"Es más listo que el hambre" es una expresión que viene a ser sinónimo de “muy listo”. Popularmente nada hay que haga aguzar más el ingenio que el hambre,  quien la sufre, utiliza todo tipo de argucias para vencerla. Pero acabo de leer un artículo y el dicho me parece un buen contrapunto, para  argumentar ante esta aparente paradoja. Y digo aparente porque no es lo mismo pasar hambre sin querer que ser un malcomedor pudiendo hacerlo de forma adecuada.

Y es que no hace mucho se ha publicado un estudio español en The OpenNutrition Journal, que analiza las peculiaridades de los niños malcomedores y su relación con algunos problemas cognitivos.
Como niños malcomedores se definió a aquellos que ingerían menos de un 65% de las cantidades diarias recomendadas de entre 4 y 6 grupos de alimentos (carnes, verduras, frutas, lácteos, carbohidratos y legumbres). En la población general se estima que entre un 20 y un 60% de los niños son malcomedores, y, según los pediatras, ésta es una de las quejas más habituales de los padres.

Se establecieron las características de estos niños: son los que comen de forma más lenta, tienen más deseos de beber, sensación temprana de saciedad, menor disfrute de la comida y comportamiento caprichoso, tanto en la alimentación como en otras facetas.
En cuanto a las repercusiones sobre los niveles de atención, los resultados reflejaron claramente que los malcomedores, de entre 4 y 6 años, tenían un nivel de atención significativamente bajo respecto a aquellos que comían saludablemente y esa diferencia se incrementaba hasta un 50% con la edad, de tal forma que más de la mitad de los malcomedores de 5-6 años puntuaban más bajo en los niveles de atención.
En el ámbito familiar, se comprobó que en más del 50% de las familias con niños malcomedores se crea una especie de círculo vicioso donde los padres se irritan porque el niño no come y el niño, a su vez, persiste en su comportamiento como reacción a la actitud de los padres: Todo ello propicia un ambiente que, lejos de solucionar el problema, hace que se cronifique en el tiempo.

Y ante este artículo me viene a la mente el libro de Julio Basulto, recientemente publicado: “Se me hace bola. Cuando no comen como queremos que coman”, editado por DEBOLSILLO clave. Que quiere incorporar dentro de los hogares un patrón de dieta sana para que los pequeños aprendan con el ejemplo.
Cinco capítulos y 11 anexos para intentar contestar preguntas tan simples como las siguientes: ¿Qué hacer cuando nuestro hijo come menos de lo que querríamos? ¿Crece porque come o come porque está creciendo? ¿Debemos demorar la incorporación de alimentos potencialmente alergénicos? ¿Cómo lidiar con la atractiva y omnipresente oferta de alimentos superfluos y procesados? ¿Qué hacer para prevenir la cada vez más frecuente obesidad infantil? Un buen recurso a consultar.

Hace unos 30 años un programa de TV: "Con la manos en la masa" logró interesarme en la cocina. No recuerdo, sinceramente, el programa pero si la sintonía de Vainica doble y Joaquin Sabina que lo identificaba.