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martes, 7 de marzo de 2017

De modas, contestaciones y salud

Joaquín Sabina ya nos predecía en los años 80 que a las niñas ya no les apetecía ser princesas en su Pongamos que hablo de Madrid, pero me temo que bien entrado el siglo XXI, aún queda mucho camino por recorrer. Mucha información y formación que reciben tanto del conjunto de la sociedad, como en casa y, estoy más que seguro que en más de una escuela (¡Amen!), hace que muchas niñas adopten un rol de género que llevarán como mochila a lo largo de su vida.


Esta semana, cercanos al 8 de marzo, era inevitable también pensar en morado. Así que haberme enterado de que un grupo de 70 modelos americanas ha denunciado las presiones que reciben dentro de la industria de la moda para perder peso, poniendo de paso su salud en riesgo, me ha motivado a escribir sobre ello. Claro está que no es un problema nuevo en su gremio pero la novedad radica en no haberse callado y haberlo denunciado. Parece ser que ello es una continua exigencia y se convierte con demasiada frecuencia en una condición sine qua non previa a su contratación para subirse a la pasarela. La denuncia la han realizado en una carta pública cara a la Fashion Week de Nueva York (9 a 17 de febrero) en la que han hecho un llamamiento para que se dé prioridad a la salud y la diversidad.


Carta pública (en inglés)


Un estudio publicado en enero de 2017 en International Journal of Eating Disorders explica la negligencia de la industria de la moda para incentivar un peso saludable y corrobora el serio problema que ello acarrea. En él se pone de manifiesto que un 81% de las modelos encuestadas estaban por debajo del peso recomendado, que un 62,4% había recibido órdenes de su agencia u otra persona para que perdieran peso, que un 56% se había saltado comidas o ayunado para conseguirlo y que un 8% recurrió a los vómitos para perder los que le requerían. ¡Hay que ver la presión de la moda lo cruel que puede ser!

Fue en 2006 cuando la Pasarela Cibeles (Madrid) saltó a los medios de comunicación por convertirse en la primera que establecía unas medidas corporales mínimas de las modelos para desfilar. Los organizadores de esta pasarela exigieron, y aún exigen, un índice de masa corporal de 18 Kg/m2. Esto implica que una modelo de 1,75 m deberá pesar, como mínimo, 56 kilogramos. Las modelos, aunque aún siguen siendo delgadas no lo son de forma extrema. El objetivo fue exponer un modelo de belleza, alejado de la extrema delgadez y salvaguardar en cierto modo de unos ejemplos cuestionables que tanto daño podría hacer a las adolescentes, en particular, y a la sociedad en general. No tardó la medida en importarse a otras pasarelas como la de Londres o París, aunque fuera con otros criterios. De esta forma, Cibeles fue la pionera en emprender esta medida como lucha contra la anorexia. 




Han pasado 10 años y esta vez (12-12-2016) ha sido el director de la 080 Barcelona Fashion quién quiere fomentar un mayor grado de salud y bienestar, comprometiéndose a impulsar el Decálogo de buenas prácticas sobre el fomento de la autoestima y la imagen corporal y a la realización de formación de todo el entorno para comprender los factores causales y de riesgo, identificar situaciones de falta de salud y poder prevenirlas desde el propio sector, en colaboración con la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia. Iniciativa que tiene un gran interés social y de salud pública.







Recientemente (noviembre 2016) Andalucía se ha unido a este movimiento y ha realizado un “Manifiesto andaluz a favor de la moda y los desfiles saludables como activos para la salud” en el marco de las distintas acciones emprendidas desde la Iniciativa “Imagen y Salud” de la Junta de Andalucía, que persigue cinco claros objetivos:
  • Promover un debate social a favor de la diversidad corporal, la autoestima y la satisfacción con el propio cuerpo. 
  • Favorecer alianzas con el sector de la moda. 
  • Sensibilizar a corrientes de opinión, frente a propuestas y modelos que ponen en riesgo la salud y los principios de igualdad de género. 
  • Promover actitudes y conocimientos que permitan defenderse ante presiones y situaciones que pongan en riesgo la salud. 
  • Generar reflexiones y documentación que, desde la evidencia, aporten recursos a acciones legislativas que pudieren desarrollarse. 

Buenas iniciativas para empezar a desactivar tanta presión a la población infanto-juvenil y en general, a las mujeres que bajo la excusa de la moda se propician. Queda mucho trecho para lograr la igualdad real de la mujer y los esfuerzos deben ser dobles, por una parte desarbolar los privilegios masculinos por otra, empoderar a las mujeres para que se defienda de estas influencias que en definitiva sólo conducen a reproducir los mismos clichés de siempre.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

De muñecas y realidades


Se acercan unas fiestas tan entrañables para unos como reprobables por otros. Para la población infantil no creo equivocarme si considero que las adoran porque, entre otras cosas, es el momento de soñar con juguetes. Y sin entrar en el rol que los juegos implican en el genero de las personas, en general y de los niños en particular, a nadie le extraña ver como las niñas juegan con muñecas y los niños con coches. Podemos comentar largo y tendido pero sigue siendo habitual. Y si me refiero a muñecas, sin duda alguna, Barbie es la número uno en ventas. Se estima que se han vendido más de mil millones de unidades en el mundo desde su aparición, suponiendo en la actualidad un venta de 152 muñecas por minuto en todo el mundo.


No fue la primera ¿Cómo nació Barbie?



En los años 1950, Ruth Handler se dio cuenta de que su hija prefería jugar con muñecas con características adultas, en vez de las infantiles y vio en ello una oportunidad de negocio. Se lo propuso a su esposo y cofundador de Mattel pero la idea no les pareció adecuada. Posteriormente Ruth descubrió en una vitrina de Alemania una muñeca llamada Lilli Bild, (sacada de la caricatura de una coqueta y atrevida mujer con la que Reinhard Beuthien ilustraba el diario Bild-Zeitung) y que pronto pasó con gran éxito a ser juguete de las niñas. ''Lilli'' llegó a ser tan popular que traspasó fronteras y llegó a Estados Unidos. Cuando esto sucedió, Mattel, compró los derechos de Lilli y detuvo su producción. Fue entonces cuando se decidió a crear a Barbie, en honor a la hija de Ruth, haciéndola "nacer" un 9 de marzo de 1959 en la ''American International Toy Fair''.




¿Cómo sería de carne y hueso?

Una de las críticas más comunes que se hace a Barbie es que puede promover una idea poco realista de la imagen corporal de una mujer joven e incentivar su obsesiva búsqueda.
Me refiero a aquellas personas que en etapas de indefinición abogan por estereotipos de delgadez obsesiva. En casos extremos sigue sorprendiéndome el ser humano y las noticias superan mi imaginación. Pongo por, para mi "lamentable",  caso el de Valeriya Luckyanova, una ucraniana de 28 años, que quiere convertirse en la muñeca humana de Mattel. 

La gama estándar de Barbie y sus accesorios están fabricados a escala aproximada de 1/6. Así esta muñeca que mide 292 mm, representa a una joven de 1,70-1,75 m. 

Rehabs.com 
En 2013, Rehabs.com (un sitio para la localización de los centros de tratamiento de salud mental en los EE.UU.) realizó un impactante estudio dirigido a personas con trastornos del comportamiento alimentario titulado "Me muero por ser Barbie" (Dying to be Barbie) cuyo  objetivo era destacar las características físicas escandalosas de una muñeca seguida por más de 50 años como una modelo para las niñas.

La comparación fue realizada entre esta famosa muñeca y una mujer con las medidas promedio de una joven entre 18 y 25 años, que mide aproximadamente 1,70 de altura y vive en Estados Unidos.

Lo primero que se debe destacar es que según estos resultados, hay pocas probabilidades de que una joven saludable pueda lucir como una Barbie. Además se encontraron otras conclusiones interesantes:


1.- El cuello es dos veces más largo que el de la mujer promedio y su circunferencia se correspondería con 15 centímetros menos de lo real. Conclusión: Barbie sería incapaz de mantener su cabeza erguida.

2.- Su cintura equivalente a 40 centímetros es más pequeña que su cabeza. Conclusión: Barbie solo tendría capacidad de albergar medio hígado y unos cuantos centímetros del intestino.

3.- Indice cintura-cadera de 0,56. Si bien la OMS refiere menor riesgo cardio-vascular ante una relación cintura-cadera inferior a 0,80, se considera normal para las mujeres entre 0,71 y 0,85. Conclusión: Barbie se encuentra muy por debajo de estas cifras.

4.- Con unas muñecas de 8,9 centímetros de circunferencia, Barbie sería incapaz de levantar ningún objeto pesado con sus manos.

5.- Sus piernas son un 50% más largas que sus brazos, cuando en realidad solo los superan en un 20% por termino medio. También, las piernas resultan excesivamente delgadas con solo 40 centímetros de circunferencia.

6.- Con unos tobillos de 15 centímetros tendría los pies del tamaño de un niño. Considerando el peso del resto del cuerpo, Barbie tendría que caminar en cuatro patas.



Parece ser que hace un mes (noviembre del 2014) ha salido la primera muñeca anti-Barbie. Alejándose de los estereotipos de su antagonista, Nickolay Lamm su creador, ha tomado las medidas de mujeres reales para diseñar una muñeca que refleja cómo somos de verdad.  Lammily,  que así ha sido "bautizada" es morena e intenta ser un referente entre las niñas para que tengan un concepto más real de las personas, incluso tiene algo de celulitis, y puede manifestar acné y tatuajes.  Su creador ha querido enviar a las chicas un mensaje contrapuesto al de la rubia estilizada de Mattel, veremos si la propuesta cala en la mentalidad de madres y padres.


Es importante estar al tanto de cualquier presión sobre la población infantil y quizás de empezar a evitar cualquier puerta de entrada al infierno que supone abocar a príncipes y princesas a la cultura pro-ana y pro-mía. Este es un tema importante del que hemos de hablar pronto.