martes, 19 de marzo de 2013

¿Recortes en sanidad? ... ¡Prohiban el tabaco!



Nos despertamos este jueves (14.03.13) con una buena noticia. Según la Encuesta Nacional de Salud 2011-2012, el porcentaje de personas fumadoras en España ha disminuido a un 24% (1 de cada 4 mayores de 15 años). Lejos quedan las cifras de hace 20 años donde aproximadamente 1 de cada 3 (33%) se definía como fumador/a diario. Ante esto podemos pensar que el fin del tabaquismo es posible aunque no inmediato. Pero esta tendencia descendente  es diferente entre hombres y mujeres, situación que no debe pasar desapercibida. Basta ver la siguiente gráfica para darse cuenta que el descenso se ha producido sobre todo por el cambio de hábito en los hombres mientras que en las mujeres estos cambios son moderados.  




Y para que no haya dudas lo aviso creo que debemos desarrollar el nivel de tolerancia 0 contra el tabaquismo, si bien abogo por una comprensión total y desarrollo de estrategias para facilitar el abandono en las personas atrapadas por esta drogadicción. Estoy dolido si, hoy me comentan que a un amigo le han detectado un problema de salud relacionado con este asesino. Lamentablemente hace años ya perdí un amigo por culpa de este hábito. 


Aproximadamente se calcula que en España mueren 150 personas al día por una causa relacionada con el tabaquismo. 

El AVAD (años de vida ajustados en función de la discapacidad) es una medida de carga de la morbilidad que equivale a la pérdida de salud que se atribuye a un factor, teniendo en cuenta tanto la mortalidad prematura como el tiempo vivido en condiciones de salud menguada.



De verdad ¿Quieren una medida útil para recortar gastos en sanidad? Por favor prohíban el tabaco. Con las evidencias que existen hoy la actitud de ciertos políticos me recuerda a la de los niños que se tapan los oídos y tararean canciones para no escuchar lo evidente. Si hemos adelantado algo en estos últimos años no lo tiren por la borda con estúpidas e hipócritas Eurovegas.


El viernes 15 se celebraron en Madrid las IV Jornadas de Prevención y Control del Tabaquismo del CNPT, bajo el lema “Vislumbrando el fin del tabaquismo”. Interesantes ponencias y miradas sobre el tabaquismo. Especialmente me llamaron la atención las realizadas por futuros profesionales de la salud, estudiantes de medicina, que manifestaron su perspectiva y su implicación en la erradicación del tabaquismo. Proponiendo el cambio del mensaje negativo de “fumar es malo” a la persuasión de que “no fumar es bueno” y que los profesionales sanitarios hemos de hacer un cambio de actitud en profundidad para dejar de ser uno de los colectivos donde se concentran mayor número de fumadores y asumir el “papel modelo” que le corresponde.

No tuvieron desperdicio las aportaciones que en la mesa redonda, Tecnologías de la Información y Comunicación en el control del tabaquismo, se hicieron. La democratización que internet y las nuevas tecnologías de difusión por la red suponen son armas de doble filo. El acceso universal permite a un gran número de profesionales y de pacientes (usuarios todos ellos) la búsqueda y localización de recursos. Pero estos no son siempre de calidad, ni basados en la evidencia ni “limpios de otros intereses”. Debemos saber trillar el grano de la paja y ante la profusión de webs, blogs, redes sociales y apps una tarea importante queda por hacer. Alfabetizar en las TICs para ser capaces de encontrar los recursos más eficientes y basados en la evidencia que resulten de ayuda. Gracias a Paco Camarelles, Adelaida Lozano y César Minue por sus excelentes aportaciones.

En otra entrada ya comentamos alguna web para dejar de fumar pero hoy os ofrecemos algunas comunidades de Facebook que pueden ser recursos útiles para reforzar el abandono del tabaco a quién lo intente:

Para finalizar os dejo con un fragmento del genial Groucho Marx: ¡Si a esto se le puede llamar vivir!






lunes, 11 de marzo de 2013

¿Y cual es mejor?


Tomada de www.antoniorico.com
Esta entrada ha quedado actualizada en fecha 7 de enero de 2017 en el siguiente post: Y el premio a la mejor dieta es para...

Esta es una pregunta inevitable cuando surge el tema de las dietas. Cuanto más profundizamos sobre este tema más dudas surgen para contestar.

¿Mejor para que fin? 
No podemos poner en el mismo saco todosa los motivos. No querer coger peso es differente a bajarlo, cuidar los huesos no es equivalente a controlar la glucemia o incluso proteger nuestro corazón. Así que coincido con el experto en nutrición A Bender cuando decía que el secreto es “Comer un poco de todo y mucho de nada”. Pero acabo de conocer un estimulante intento publicado en la revista norteamericana U.S. News &World Report para intentar resolver esta duda (y además a mi gusto… ¿Mejor para qué?). Esta revista se hizo muy conocida por su informe anual de clasificación de las universidades y hospitales estadounidenses y ahora pone en práctica su experiencia con las dietas. 

Un panel de expertos en EEUU, a requerimiento de la revista, ha procedido a la evaluación y calificación de diferentes dietas según siete parámetros: su capacidad de hacer perder peso a corto plazo, a largo plazo, la facilidad de su realización, su valor nutricional, su seguridad alimentaria, su adecuación a la diabetes y su adecuación a la salud del corazón. Para cada uno de estos apartados ha pedido que las valoraran de 0 a 5 y con los resultados obtenidos se ha procedido a su ordenación.

Interesante el pódium que ha supuesto la distinción con “medalla de oro” para aquellas que han superado los 4 puntos de media. Y ¿cuál ha sido globalmente la mejor valorada? Depende lógicamente para que aspecto se considere. Así que os desvelo la clasificación que han realizado. Esto me recuerda inevitablemente a los Oscar de Hollywood: “And the winner is…”


La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) ha sido muy bien valorada en las diferentes categorías por los nutricionistas, especialistas en diabetes y enfermedades del corazón y expertos consultados. Lógicamente al perseguir un enfoque para tratar la presión arterial alta ha conseguido las puntuaciones más altas para la salud del corazón, la integridad nutricional, y la seguridad fueron sorprendentes. También obtuvo buenos resultados como dieta para bajar de peso a pesar de que no estar diseñada para ese fin. Las evaluaciones de los expertos, suman una calificación global de 4,1 de 5 puntos posibles, por lo que la dieta fue la mejor clasificada.

¿En que consiste la dieta DASH?

La llamada dieta DASH es una dieta rica en frutas, verduras, hortalizas y lácteos desnatados, que incluye cereales integrales, pollo, pescado y nueces y pequeñas cantidades de carnes rojas, dulces y bebidas azucaradas. Esta dieta es baja en grasa total, grasa saturada y colesterol a la vez que es rica en potasio, magnesio y calcio. Se ha estimado que la dieta DASH reduce la presión arterial sistólica en 1,7 mmHg.

Dependiendo de las necesidades energéticas de cada individuo, éste podría ser el número de raciones de cada grupo de alimentos sobre el que realizar las recomendaciones:
Grupo Alimenticio
Raciones/día según el volumen energético de la dieta
1.600 kcal
2.000 kcal
3.100 kcal
Cereales y productos derivados
6
7-8
12-13
Verduras
3-4
4-5
6
Frutas
4
4-5
6
Productos lácteos bajos en grasa o sin grasa
2-3
2-3
3-4
Carnes, aves y pescado
1-2
2 o menos
2-3
Nueces, semillas y guisantes secos
3 / semana
4-5 / semana
1
Grasas y aceites
2
2-3
4
Dulces
0
5 a la semana
2


¿Y dónde ha quedado la Dieta Mediterránea?
En esta clasificación queda bien situada, entre las 5 de mayor puntuación. Sólo dos decimas la separan según este reporte de la DASH. Estos expertos la destacan en los apartados de seguridad alimentaria, nutrición, salud cardiovascular y su función en la diabetes. Pero, lógicamente queda más pobremente valorada en la pérdida de peso a corto y lasgo plazo.

Si bien se acepta que la gente en los países que bordean el Mar Mediterráneo viven más años y presentan menos cáncer y enfermedades cardiovasculares que otras culturas, el (aparente) secreto es un estilo de vida activo, control de peso y una dieta baja en carnes rojas, azúcares y grasas saturadas y alta en vegetales, frutas, verduras, frutos secos y otros alimentos como el pescado, siendo acompañada moderadamente de vino. Claro está que no existe un modelo único de dieta mediterránea, y que las culturas mediterráneas han perdido de forma notable esta seña de identidad y salud quedando como referente de buena práctica o patrón al que hemos de volver. A decir de El nutricionista de la general "vivimos de las rentas de la dieta mediterránea". 

Pero los estudios siguen aportando bondades a sus componentes. Recientemente (25.02.13) el New England Journal of Medicine ha publicado un artículo de investigadores españoles en el que se concluye que, entre las personas con alto riesgo cardiovascular, una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva extra virgen o frutos secos reduce la incidencia de eventos cardiovasculares como el infarto, el ictus o la muerte cardiovascular.

Mientras que nos vamos convenciendo que es posible modificar nuestra dieta y hacerla más saludable podemos intentar pequeños cambios encadenados que consigan ventajas y consoliden una agradable y adecuada alimentación. En esta propuesta,  proponen 5 pasos, a razón de uno por semana, para en un mes "limpiar" o  tener una dieta mejor, yo lo he modificado un poco:

PRIMER PASO: Incluye una fruta natural en cada tiempo de comida: desayuno, comida y cena. Una medida sencilla para acercarse al lema “cinco (frutas, vegetales y verduras) al día”

SEGUNDO PASO: Olvida la comida rápida (fast food) déjala como último recurso. Reivindica la cuchara y el tenedor.

TERCER PASO: Atrévete a introducir los cereales integrales en tu dieta, prueba de forma escalonada con el pan integral, la pasta integral y el arroz integral.

CUARTO PASO: Di adiós a los refrescos y bebidas azucaradas. La mejor bebida es el agua.

QUINTO PASO: Añade a la comida de media mañana y media tarde un vegetal.

SEXTO PASO: No añadas sal a los alimentos una vez servidos.

Si como dice un proverbio africano: "Mucha gente pequeña, en muchos pequeños lugares, harán pequeñas cosas que transformaran el mundo", podemos empezar por nosotros mismos. Nuestra salud nos lo agradecerá.